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Montacargas para personas

montacargas de personas

Aunque los elevadores comunes y los montacargas tienen un principio de funcionamiento similar, por no decir que igual, se debe comprender que no son la misma cosa. Cada equipo cuenta con sus propias características físicas, técnicas y operativas. Los montacargas para personas son diseñados a la medida del espacio en el que va a ser instalados.

Son equipos destinados a cubrir las necesidades de pequeñas edificaciones, centros comerciales u hogares que alcancen hasta los 4 pisos de altura. El fin natural de estas máquinas es transportar a las personas de un piso a otro, sin que estas deban realizar el esfuerzo físico que significaría el subir por las escaleras.

Este tipo de transporte, sin dejar lugar a dudas, facilitan muchísimo la vida de los usuarios; es por ello que no está demás conocerlos un poco, de ese modo se le da un mejor uso y cuidado.

¿Qué es un montacargas?

Cuando se habla de montacargas, de forma generalizada, nos referimos a equipos de transporte vertical, que, dentro de sus capacidades, trasladan mercadería, objetos y personas. El montacargas realiza su trabajo gracias a la energía inyectada desde las acometidas eléctricas, que se transforma, a través del grupo tractor, en energía mecánica que desplaza la cabina.

Los montacargas para personas cuentan con sus propias características, que le diferencian de sus similares destinados a otros fines. Como son equipos que moverán personas de manera continua, se establecen diseños espaciosos, agradables, limpios y de una estética bien nutrida.

Estas exigencias, naturalmente, son aplicables a elevadores comunes; pero el montacargas para personas es un equipo más grande, por ende, puede trasladar a un mayor número de personas sin tener problema alguno. Ahora, si se les compara con un montacargas industrial, ya sabemos que los destinados para las personas son más estéticos, pero con menor potencia.

¿Dónde se puede instalar un montacargas para personas?

Estos equipos son muy prácticos, y también se les conoce como equipos de baja velocidad. Eso les convierte en una increíble opción para edificios de reducidas dimensiones y casas que no superen los 15 metros de alto. Además, representan una solución económica, comparado con la adquisición de un elevador convencional, para resolver el tema de la movilidad entre los pisos.

Los montacargas son equipos nobles, por así decirlo, que se adaptan al espacio disponible en la edificación que serán instalados; esto no significa un esfuerzo extra de trabajo ni nada por el estilo.

Características de un montacargas

Ya mencionamos algunas de sus interesantes virtudes, pero no es mala idea internarse un poco más, para conocer de forma detallada las características resaltantes de estos equipos.

  • Son muy similares a un elevador común, pero son equipos lentos. Sin embargo, su virtud es la excelente capacidad que tienen para trasladar cargas mayores.
  • No son equipos de alto consumo energético. Sin embargo, como en todo equipo eléctrico, el gasto de energía siempre está ligado a la cantidad de uso que se le da al equipo.
  • El espacio necesario para su instalación no debe ser obligatoriamente muy amplio, ya que se adaptan, de forma sencilla, a espacios reducidos.
  • Cuentan con un motor lento pero poderoso, que tiene la fuerza suficiente para llevar cargas pesadas hasta los 4 o 5 pisos de alto.
  • Su diseño es personalizable, de este modo se logra un confort de viaje en todos los sentidos, ya que los ocupantes viajan en el interior de una cabina adaptada a sus necesidades.
  • Son más económicos en todos los sentidos. El costo de instalación, de mantenimiento y de consumo siempre se mantiene por debajo del que tienen los elevadores convencionales.

Tipos de montacargas para personas

Estos equipos se construyen de dos tipos fundamentales, que son los que se encuentran alrededor de todo el mundo. Cada uno cuenta con sus propias características, formas de funcionar y requerimientos de manutención. A continuación, los describiremos para que conozcas sus beneficios.

  • Montacargas eléctrico:

  • La humanidad siempre se ha mantenido trabajando para alcanzar los siguientes escalones del progreso tecnológico, de este modo los equipos y herramientas han ido creciendo y mejorando de manera continua a lo largo del tiempo.

La revolución industrial fue el momento crucial de la historia en el que se construyeron los montacargas eléctricos. Esto fue el resultado de una búsqueda insaciable por mejorar los medios de transporte a todo nivel. En aquel entonces, ese tipo de montacargas fueron una apuesta por aumentar la velocidad de los equipos.

En la actualidad existen elevadores más veloces, pero la fuerza de estos montacargas aún es apreciada. Pueden trasladar 4 o 5 personas con facilidad. Naturalmente, estos equipos operan gracias a un motor eléctrico, y fueron la tecnología que vino después de la hidráulica.

La adaptabilidad espacial del equipo también es una gran ventaja, y la funcionalidad es simple. La cabina y el contrapeso trabajan unidos a través de la guaya de tracción, que es movida por las poleas tractoras unidas al motor por medio de los engranajes.

  • Montacargas hidráulico:

 

  • Este un modelo de transporte vertical de lo más interesante. Cuando se trata de mover personas en una pequeña edificación, pero se cuenta con un presupuesto reducido, esta es la opción ideal para resolver el asunto a bajo costo. Sin embargo, a causa de ello, no hablamos de un equipo de baja calidad o ineficiente.

Estos elevadores se instalan también en hospitales, ya que permiten el traslado de materiales y otros elementos que no sería prudente transportar en los ascensores de uso común. Por ello representan una alternativa bastante efectiva para que no interfieran entre si los trabajos internos y la movilidad del público en general.

La capacidad de carga se relaciona directamente con la amplitud de la cabina y la fuerza hidráulica. Al ser un equipo que funciona hidráulicamente, se entiende que la fuerza ejercida para que la cabina suba es realizada por el aceite; este es impulsado desde la bomba hacia los cilindros.

Para que la cabina descienda no es necesario que el motor de la bomba se encienda, solamente se reduce la presión para que el fluido vuelva de manera controlada a la cámara de aceite. Esto significa un ahorro energético importante.